En las operaciones de actuadores de precisión, el par del motor se amplifica a través de engranajes helicoidales o conjuntos de engranajes multietapa. Si la tolerancia del eje del motor no es la adecuada, desencadena una reacción en cadena:
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Oscilación del engranaje: Un ajuste flojo entre el eje del motor y el orificio del engranaje provoca una excentricidad radial a altas velocidades (hasta 20.000 RPM), lo que disminuye la eficiencia de transmisión y acelera el desgaste.
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Imprecisión de posicionamiento: Para actuadores que requieren control de límites, pequeñas holguras en el eje (backlash) provocan derivas de posicionamiento, lo que complica la compensación del algoritmo de control.